Melek, debido a lo que ha vivido, regresa a la casa de su padre con sus tres hijos, mientras lucha contra la rebeldía y el carácter independiente de su hija Defne (Rabia Soytürk), que tiene la cabeza en las nubes, y al mismo tiempo se enfrenta a las complicaciones que le trae la pasión por el fútbol de su hijo Kerem (Ulvi Kahyaoğlu) y su actitud peleadora. Su hijo menor, Seyit Ali (Poyraz Ar), con su carácter lleno de vida, siempre encontrará algo que lo haga feliz y será la fuente de alegría de su madre.