Firuze y Ayaz. Dos corazones bellos, niños que llevan el peso de dos familias. El destino los unió. La injusta condena de Firuze, tras el accidente del ascensor que mató a trece personas, fue desencadenada por su padre. Ayaz, quien lleva la responsabilidad de ser el hombre de la casa, se enfrenta a Firuze, a quien sacrificó por su madre, mientras se prepara para casarse con otra persona.