El productor musical y compositor Ha Rib hizo un contrato con el diablo para intercambiar su alma por fama. Esta transacción diabólica le trajo toda la fama que podría desear, produciendo muchas canciones exitosas. A medida que se acerca la fecha de vencimiento del contrato, negocia con el diablo por una extensión. Para eso, debe encontrar a otra persona para vender su alma. Ha Rib encuentra un candidato perfecto, pero lo contempla porque ella tendría que sufrir durante 10 años por su egoísta fama.