Los extraterrestres han llegado a la Tierra, pero su objetivo no es luchar contra los humanos, sino identificar sus puntos débiles. Invisibles para los humanos, los extraterrestres se encuentran justo frente a los niños. En lugar de ser aterradores, se comunican alegremente con ellos, jugando y tratando de entender las reacciones y comportamientos de la humanidad. La influencia de estas fuerzas invisibles sobre los niños y el daño misterioso que sufren las personas cercanas a ellos, junto con la ayuda involuntaria de los niños, desencadenará un problema masivo y dará inicio a la guerra necesaria para librarse de este enemigo.