La serie narra la historia de una pareja que, tras 20 años de matrimonio, decide de repente divorciarse, y cómo su relación se reaviva después de la separación. Semanalmente, siguen viviendo en la misma casa y cuidando a los niños. Mientras tanto, el otro se queda en la habitación de invitados. Lena (Jenna Fischer), lucha por construir una nueva vida después de divorciarse de su esposo Martin (Oliver Hudson). Martin, aunque aborda su destino con optimismo, se cuestiona qué salió mal en su matrimonio.