Santino, interpretado por Zaijian Jaranilla, es un niño huérfano que se convirtió en pupilo de la iglesia parroquial local poco después de nacer y fue criado por sacerdotes. Anhelando el amor de su madre biológica, se cruza con Jesús, a quien cariñosamente apodó "Bro". Al recibir poderes de sanación, Santino se propone ayudar a quienes lo rodean en su ciudad natal, desde personas con enfermedades, hasta criminales endurecidos y hombres desilusionados que abandonaron amargamente su fe.