Yurie es solo una chica de secundaria ordinaria en los años 80, hasta que de la noche a la mañana descubre que es una Kami, o Dios, en el sentido sintoísta. Cuando Yurie le anuncia este hecho a su mejor amiga Mitsue, su compañera de clase Mitsuri aprovecha la nueva divinidad de Yurie para revitalizar el santuario en declive de su familia. A Yurie le apodan Kamichu y ahora debe continuar con sus deberes divinos mientras asiste a la escuela y gana el corazón de su enamorado, Kenji, mientras Mitsuri intenta reemplazar a su antiguo dios del santuario, Yashima, con ella.