Érase una vez en la Tribu Remisol, Solfami estaba triste porque Papá Rehe iba a sacrificarse como ofrenda a los dioses. Sabiendo del plan de Papá Rehe, Mamá Rehe le dio un anillo que tenía poderes mágicos a Solfami. Con conocimientos especiales, Mamá Rehe redujo el cuerpo de Solfami para ponerla en una gran concha, y luego llevó a Solfami a la playa. La tribu Remisol, que sabía que la almeja contenía a Solfami, persiguió a Mamá Rehe, pero afortunadamente logró lanzar la concha al mar abierto. Cientos de años después, Bagus, que estaba buceando, encontró una gran almeja que resultó contener a Solfami. Luego le dio un apodo, Jinny.