El director de orquesta cubano Ricky Ricardo estaría feliz si su esposa Lucy simplemente fuera ama de casa. En cambio, ella intenta constantemente actuar en el Tropicana donde él trabaja, y hace que la vida sea cómicamente frenética en el edificio de apartamentos que comparten con los propietarios Fred y Ethel Mertz, quienes también son sus mejores amigos.