Kimimaro trabaja en dos empleos para llegar a fin de mes. Podría pasar de ser un pobre a un príncipe en un mundo paralelo llamado el Distrito Financiero, si decide invertir su futuro como garantía en un juego peligroso. Ganar te brinda más riqueza, pero perder podría borrarte de la existencia. Cuando las fuerzas destructivas en juego obligan a Kimimaro a confrontar al jugador más poderoso, ¿podrá salvar el mundo real de un colapso total?