Jonathan Ames, un joven escritor de Brooklyn, se siente perdido. Acaba de pasar por una dolorosa ruptura, en parte debido a su consumo de alcohol, no puede escribir su segunda novela y sale demasiado con su editor de revista. En lugar de enfrentar la realidad, Jonathan se sumerge en sus fantasías —trabajando como detective privado— porque quiere ser un héroe y un hombre de acción.