Melek, de 7 años, vive en la misma casa que su madre Şule, quien trabaja en un cabaret, y su cruel novio Cengiz, y sufre sistemáticamente de maltratos y torturas. A pesar de lo que le suceda, la pequeña intenta ser feliz con su conejito Pamuk y el cuaderno en el que escribe sus sueños, sin dejar de soñar con que un día su vida cambiará por completo. Se establece un vínculo muy especial entre la frágil y descuidada Melek y Zeynep, quien en realidad es una fotógrafa con una actitud fría que captura imágenes de grullas y no suele mostrar sus emociones. Zeynep ha presentado un proyecto a una universidad y, mientras espera su aprobación, ha comenzado a trabajar temporalmente como profesora remunerada en la escuela. No ha tenido contacto con sus hermanas y su madre en 10 años. El abandono final de Melek provoca que Zeynep cambie todos sus planes futuros.