Los Ajin son humanos que no pueden morir. Aparecieron por primera vez hace 17 años en una guerra en África. Con el tiempo, más de ellos se han integrado a la humanidad. Debido a su rareza, el gobierno está dispuesto a ofrecer una generosa recompensa a quien logre capturar uno. En la actualidad, lo que un estudiante de secundaria espera que sea un verano ordinario se convierte en algo completamente inesperado.