El legendario baloncestista Tarık Aksoy, que se encontraba en la cima de su carrera, sufre un grave accidente y queda discapacitado, lo que lo obliga a retirarse del baloncesto. A continuación, Tarık pierde una a una todas sus posesiones, y finalmente también la custodia de sus hijos. Justo cuando ha perdido la fe en la vida, la última oportunidad que se le presenta podría ser el camino para recuperar a sus hijas.