¿Son las expectativas la verdadera razón del fracaso de Supergirl?
Collider
Supergirl, como la última película en el nuevo Universo Cinematográfico de DC de James Gunn, sorprendió al decepcionar en taquilla. Protagonizada por Milly Alcock, con la participación de Jason Momoa como el personaje Lobo y dirigida por Craig Gillespie, la película se inspiró en el cómic Supergirl: Woman of Tomorrow. Sin embargo, se esperaba que Supergirl proporcionara un gran éxito al estudio entre grandes producciones como The Odyssey y Spider-Man: Brand New Day durante el verano. Esta película era crucial para validar la estrategia de crear un ecosistema más grande dentro del Universo Cinematográfico de DC.
Desafortunadamente, tanto el público como los críticos no mostraron el interés esperado por Supergirl. La película tuvo un estreno de aproximadamente 68 millones de dólares en todo el mundo frente a un presupuesto de 180 millones de dólares. La actuación de Alcock como Kara Zor-El recibió casi elogios universales, pero la película no logró conectar con los fanáticos como DC esperaba.
Se han hecho muchas especulaciones sobre por qué Supergirl no logró el éxito esperado. Entre estas especulaciones se encuentran los problemas creativos entre Gunn y Gillespie. Sin embargo, la verdad es que las altas expectativas puestas sobre esta película deberían haberse considerado, quizás desde el principio, como una carga difícil de superar. Las películas modernas de superhéroes ya no se evalúan solo por si son entretenidas; las expectativas del público y las dinámicas de la franquicia también juegan un papel importante.
En conclusión, el fracaso de Supergirl en taquilla está directamente relacionado no solo con la calidad de la película, sino también con las expectativas del público. Para el futuro del Universo Cinematográfico de DC, esta situación resalta la necesidad de aprender lecciones importantes.